“Estamos muy agradecidos”, “la FJR siempre estuvo presente”, “fue la primera institución que confió en mí”, “tiene un equipo de profesionales con experiencia y alta calidez humana que siempre está dispuesto a ayudar”, son frases que resumen el pasaje de los emprendedores por la Fundación Julio Ricaldoni. 

En esta sección, encontrarás el testimonio de algunos emprendedores que a lo largo de la última década han sido apoyados por la FJR en las etapas iniciales de sus proyectos. 

  • Mercedes Mato - Co-fundadora de WiSorZ

Mercedes Mato y Martín Ardao fueron apoyados por la FJR en el marco del Llamado a Desarrollo de Prototipos 2013. Su proyecto se llama WiSorZ y consiste en un dispositivo capaz de cargar baterías de celulares inteligentes de forma inalámbrica. “Nuestro camino como emprendedores estuvo siempre bien acompañado. En la primera etapa, la FJR nos ayudó a darle cuerpo a la idea que traíamos, lo que nos permitió brindarle un marco formal al proyecto, fijar un objetivo claro y obtener nuestro primer prototipo”, dijo Mercedes.

“Estamos muy agradecidos por todo lo que significó acercarnos a la FJR. Siempre estuvo presente para proveer la guía y el apoyo que necesitamos en las diferentes etapas que atravesamos. Esto implicó facilitarnos un tutor técnico, brindarnos apoyo financiero para desarrollar el prototipo, acceso a conocimientos de protección de propiedad intelectual, talleres de formación, contactos y herramientas que nos llevarán a concretar nuestro emprendimiento en el mercado local”, remarcó la emprendedora.

Sitio web de wisorz

  • Jonathan Donzet - Fundador de BLUY

El emprendimiento desarrollado por Jonathan Donzet se llama BLUY y consiste en una plataforma online que conecta a las personas o las empresas que necesitan enviar paquetes con las que quieren transportarlos. Con el patrocinio de la FJR, en 2016 Jonathan postuló y fue seleccionado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) para realizar la Validación de su Idea de Negocio. En el marco del apoyo de la Fundación, también logró vincularse con la incubadora Ingenio, donde está siendo incubado.

“La FJR fue la primera institución que me abrió las puertas y confió en mí como emprendedor. Su apoyo e impulso fue muy importante para empezar a hacer realidad BLUY. Cuando estás empezando, casi con ´las manos vacías´, es muy valioso que te estrechen una mano”, señaló. Jonathan dijo que desarrollar BLUY con el apoyo de la Fundación le resultó “una extensión natural” de su paso por la Facultad de Ingeniería, donde se graduó de Ingeniero en Computación. “Espero seguir trabajando cerca de la FJR”, concluyó.

Más información: Bluy

  • Sebastián Macías, Daniel Rolando, Gabriel Madruga y Adriano Raineri- Cofundadores de Dronfies

Fundada por Sebastián Macías, Daniel Rolando, Gabriel Madruga y Adriano Raineri, Dronfies es la primera plataforma de control colaborativo de drones: una solución que permite que cualquier persona pueda interactuar con drones desde su propio celular, por ejemplo para tomarse fotografías desde el aire.

“Desde el inicio, nuestro proyecto contó con el apoyo fundamental de la FJR. Nos patrocinó para postular a la Agencia Nacional Investigación e Innovación (ANII), donde fuimos seleccionados para hacer la Validación de la Idea de Negocio. También nos brindó herramientas a través de sus talleres de comunicación, nos abrió espacio para participar en importantes ferias y nos contactó con la incubadora Ingenio, donde estamos siendo incubados”, reseñaron los emprendedores.

“La Fundación siempre nos ha acompañado y aconsejado en los momentos clave de Dronfies. Cuando recién se está iniciando un proyecto, es bueno contar con el consejo de profesionales con experiencia y en la FJR no solo encontramos eso, sino también un equipo de alta calidez humana que siempre está dispuesto a apoyar”, concluyeron.

Sitio web de Dronfies

  • Sylvia Schenck - Co-fundadora de Sous Vide

En 2013, Sylvia Schenck, Ignacio Reborati y Antonio Serrentino accedieron al apoyo que la FJR brinda en el marco de su Llamado a desarrollo de prototipos para realizar la validación técnica de su emprendimiento. El proyecto se llamó Sous Vide y su objetivo era obtener un producto que permitiera agregarle valor a las carnes nacionales y ofrecer un menú listo para consumir.

“En nuestro caso el principal apoyo que recibimos de la FJR fue el acceso al tutor, con el que pudimos evaluar de manera real las posibilidades y limitantes técnicas del proyecto. Así fue que la idea inicial terminó modificándose al 100% y decidimos construir el equipo de cocción nosotros mismos, en lugar de comprarlo”, explicó Sylvia.

“Esto nos dio mucha experiencia en lo referente a contacto con proveedores, solicitud de presupuestos y re formulación de requisitos, en los casos que es necesario. También nos brindó experiencia en la toma de decisiones”, dijo y concluyó: “contar con la validación técnica fue fundamental para seguir avanzando con el proyecto”.

  • Frank Chalkling - Fundador de Acruxsoft

Frank Chalkling es un experto en pesca con más de 25 años de experiencia en el mar. En 2009 fundó la empresa AcruxSoft con el objetivo de desarrollar herramientas tecnológicas y servicios profesionales que colaboren con la mejora de la actividad pesquera.

“La Fundación Ricaldoni fue una de las primeras instituciones que nos ayudó a transformar en realidad nuestro emprendimiento. Nos vinculamos en 2009 en el marco de su llamado a `Emprendedores dinámicos` y nos brindó un apoyo económico muy importante para nuestro primero desarrollo”, explicó Chalkling. “Su soporte también fue fundamental para contactarnos con profesores y alumnos de la Facultad de Ingeniería, que nos brindaron orientación desde el primer momento. Por otro lado, la FJR nos brindó un apoyo muy importante en la administración de los proyectos, una actividad en la que se destaca por su transparencia y responsabilidad”. “En todo este tiempo, también nos ayudó a promocionarnos, a través de exposiciones y entrevistas en diversos medios, lo que nos generó nuevas oportunidades de negocio en el exterior”, concluyó.

Sitio web de Acruxsoft

  • Martín Alcalá - Co fundador de Tryolabs

Tryolabs es una empresa que se especializa en tecnologías de software de Inteligencia Artificial, aplicado a plataformas de Internet. Fue fundada en 2009 y desde entonces ha servido a más de cien clientes, enfocándose en atender Startups de Silicon Valley. El año de su creación, la empresa fue apoyada por la Fundación Ricaldoni en el marco de su llamado `Emprendedores Dinámicos`, lo que les permitió acceder al acompañamiento técnico de tutores de Facultad de Ingeniería y a un subsidio económico para desarrollar su primer prototipo.

“La FJR fue la primera institución que nos apoyó, que creyó en nuestro equipo y en la oportunidad de negocios que planteamos, porque proponer proyectos de Software de Inteligencia Artificial en 2009 era todo un desafío. Sin su respaldo, hubiera sido muy difícil ganar credibilidad para recibir el apoyo de otras instituciones. ¡Gracias Fundación Ricaldoni y equipo por apostar en nosotros!”, dijo Martín Alcalá, co fundador de la empresa.

Sitio web de Tryolabs

  • Pablo Castro - Fundador de Agromote

En 2009, Pablo Castro accedió al apoyo que la FJR brindaba en el marco del llamado “Emprendedores Dinámicos” para comenzar a trabajar en Agromate, un emprendimiento que se enfoca en el desarrollo de tecnología para ser aplicada al agro y en particular a la ganadería extensiva.

“Los fondos brindados por la Fundación nos permitieron desarrollar el primer prototipo de un sistema (Sistema-Mu) que es capaz de monitorear la actividad reproductiva del ganado vacuno de forma inalámbrica y en tiempo real. Las pruebas de campo que realizamos con el apoyo de la FJR nos permitieron confirmar la viabilidad técnica del aparato y pasar a la siguiente etapa”, explicó el emprendedor.

De 2009 al presente, el emprendimiento ha recibido el apoyo del MIEM, Ingenio y ANII. “El sistema ha sido desarrollado en su totalidad y lo han usado varios clientes de forma exitosa. En la actualidad estamos buscando fondos para alcanzar la producción del sistema a gran escala”, concluyó.

Sitio web de Agromote

  • Fernando Machín - Co-fundador de Box-es

Los hermanos Fernando y Natalia Machín son los fundadores de Box-es, un emprendimiento que apuesta a diseñar y fabricar máquinas expendedoras de productos de consumo masivo. “Nuestro primer prototipo fue desarrollado en 2009 gracias al apoyo que la FJR nos brindó en el marco de su programa Emprendedores Dinámicos. Se trató de un dispensador de cebaduras de Yerba Mate, que luego comercializamos con una empresa del rubro”, explicó Fernando.

En la actualidad, Box-es da soporte a siete empresas de consumo masivo y a entidades públicas, mientras se prepara para llevar sus desarrollos a la región. “Nuestros dispositivos son de tamaño pequeño y se caracterizan por contar con hardware y software de desarrollo propio, lo que permite adaptarlos a la venta de productos de diferente precio, tamaño y cantidad”, concluyó el emprendedor.

  • Leonardo García - Co-fundador de Seglico

Leonardo García y Gabriel Pereira son amigos de toda la vida y socios en Seglico, un emprendimiento que apunta a usar la tecnología para reducir los accidentes laborales y sus costos asociados. En 2014 accedieron al apoyo de la FJR para demostrar la viabilidad técnica de su proyecto y en 2016, gracias al aval de esta institución, fueron seleccionados por el programa de aceleración Startup Chile. Actualmente están siendo incubados en Ingenio, a donde también accedieron con el patrocinio de la FJR.

“El respaldo brindado por la Fundación ha sido fundamental para llegar a donde estamos hoy; sobre todo fue clave saber que había una institución que creía que nuestra idea podía aportar valor al mercado. Además del apoyo financiero, destacamos la guía que nos dió en diversos temas vinculados a emprendedurismo y el apoyo técnico de los profesores de la Facultad de Ingeniería”, dicen los jóvenes. Si bien Leonardo y Gabriel afirman que “emprender es un camino arduo que demanda un esfuerzo constante”, sostienen que no lo cambiarían por nada. “De esta experiencia, rescatamos dos grandes aprendizajes: siempre hay que estar dispuesto a aprender cosas nuevas y no hay que bajar los brazos… Las cosas difícilmente salen como uno las espera, por lo que el desafío está en mantener la mente abierta y ser capaz de encontrar nuevas soluciones a los problemas”, concluyeron.

Sitio web de Seglico