Egresa la primera Licenciada en Ingeniería Biológica.

La salteña Camila Simoes será la primera Licenciada en Ingeniería Biológica de la Universidad de la República (Udelar), una carrera de Facultad de Ingeniería de la Udelar.

Comenzó estudiando Bioquímica Clínica, pero varios aspectos no la convencían. Uno era que “lo que hacía era muy clínico”. Lo otro, era que tenía que vivir en Montevideo. “El primer año no me gustó nada. No sé si influía que no me gustaba lo que estaba haciendo o si extrañaba pila a mi familia”, detalló Camila.

Avanzado el 2013, se enteró de que en 2014 abriría la Licenciatura en Ingeniería Biológica en el Centro Universitario Litoral Norte (Cenur LN) y los dos primeros años de la carrera los podía cursar en Salto, mientras que los dos restantes en Paysandú. Decidió entonces darle una oportunidad a la Licenciatura y estar más cerca de sus seres queridos.

Fue así que en 2014 comenzó una nueva etapa que culminará en 2019 cuando defienda su tesis orientada hacia el desarrollo de herramientas para analizar variantes en el genoma que puedan estar asociadas a enfermedades raras.

Ni bien ingresó a la carrera se dio cuenta de que ese era su lugar. Le resultó interesante la “mezcla de cosas” que encontró. “Si pensás en biología y matemáticas, lo ves bastante incompatible”. La idea de compatibilizar estas dos materias fue lo que más le llamó la atención.

Una de las asignaturas que más le atrajo durante el primer año de la carrera fue el Taller de Ingeniería Biológica, porque allí empezó a ver de “forma básica” las posibles aplicaciones de lo que estudiaba. Ese taller le dio “una especie de respiro” porque comenzó a observar todo lo que está vinculado directamente a un problema biológico.

Por explorar

Las áreas en las que puede desempeñarse un licenciado en Ingeniería Biológica son, por ejemplo: industria hospitalaria, ingeniería clínica o ingeniería biomédica. Según se indica en el Portal de la Udelar, una persona egresada de esta carrera será un profesional “con sólidos conocimientos en análisis clínicos, tanto en lo relativo a las metodologías aplicadas en bioquímica, microbiología, histología, inmunología y toxicología, como en el conocimiento de la fisiopatología de los seres vivos”.

Todavía no hay egresados de la carrera. Camila será la primera. Su investigación se orientó hacia el área de la bioinformática, concentrándose en las enfermedades raras. “Lo que hago está orientado al campo de la genómica médica o medicina personalizada. La idea es vincular herramientas a la aplicación de la genética en el área clínica, para por ejemplo, poder predecir o prevenir enfermedades raras. Claro está que es una primera implementación, pero potencialmente se puede seguir trabajando por este camino”. 

Se considera una medicina “personalizada” porque se usa el genoma de un individuo para saber a qué patologías está expuesto, es “predictiva” porque conocés la probabilidad con la que podés desarrollar determinadas enfermedades de acuerdo a variantes en el genoma, y “preventiva” porque la información es utilizada para “atacar” esas enfermedades antes de tiempo.

Específicamente, Simoes desarrolló su investigación en la Unidad de Bioinformática del Instituto Pasteur y las herramientas implementadas se aplicaron sobre datos generados por el grupo. Se trata de la creación de un sistema informático que, “partiendo de datos del genoma o exoma de una persona, calcule cuál es la probabilidad que tiene su descendencia (de acuerdo a datos de distintas poblaciones del mundo, extraídos de bases de datos mundiales) de desarrollar algún tipo de enfermedad rara”, relató.  

Consultada sobre qué siente sobre ser la primera egresada de una carrera nueva de la Universidad, indicó: “está bueno el hecho de marcar un hito, es interesante. Pero principalmente está bueno ver que empieza a dar resultados algo que se hizo con tanto trabajo y esfuerzo”. Su percepción se explica porque, en la actualidad, Camila cuenta con un cargo de docente asistente en la carrera, por lo que conoce de primera mano “todo lo que cuesta” llevarla adelante.

Asimismo, valoró que empiece a desarrollarse con fuerza el área de la Ingeniería Biológica en Uruguay, y que el origen de la Licenciatura haya sido en el interior del país (actualmente los dos primeros años se pueden cursar en Montevideo también, pero los dos últimos sólo se dictan en Paysandú). “Lo ideal sería que todos los estudiantes pudieran acceder de forma fácil a la carrera que quieren hacer, pero está bueno también que el interior empiece a tener protagonismo y se empiecen a hacer más cosas allá”, concluyó.

En 2019 Camila defenderá su tesis y obtendrá el título de grado que la habilitará a seguir estudiando e investigando. Y si bien no descarta dejar atrás Paysandú ni viajar al extranjero para continuar formándose, sabe que quiere desarrollar su carrera profesional en Uruguay.

Por más información sobre la carrera: Ingeniería Biológica

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