Hace no tantos años atrás, el país tenía una enorme dependencia de la generación eléctrica por medio de las centrales hidroeléctricas y contaba con las centrales térmicas, que quemaban combustibles fósiles importados, como respaldo al que se echaba mano durante las sequías. En varios momentos incluso ni con eso alcanzaba: la electricidad se importaba y se hacían campañas de sensibilización para evitar llegar a los indeseados cortes programados.

