Oportunidades potenciadas

    Agustín de León y Franco Lepratti son los ganadores de la edición 2021 de la Beca a la dedicación y al mérito académico en informática que impulsa la Fundación Julio Ricaldoni (FJR) y lideran las startups CodigoDelSur, Moove It y Tryolabs.

    En la localidad de Migues, Canelones, cursó el liceo Agustín de León. Con 19 años ya participó en distintas iniciativas académicas como olimpiadas de física, química, matemáticas y geometría. Además, ha formado parte de diferentes programas de robótica y programación del Plan Ceibal, y lo más destacado es que en año 2019 compitió en Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos en mundiales de robótica.

    En su opinión, esa base académica lo ayudó a ganar una de las dos becas otorgadas este año por el programa de la FJR. También opinó que su perseverancia también debe haber sido valorada como un factor que incidió. “Siempre dedico el máximo esfuerzo y trato de meterme en la mayor cantidad de proyectos que sumen alguna posibilidad de mejorar mi futuro y aumentar mi conocimiento”, resumió.

    Agustin de leonCuando se anunció que él era uno de los ganadores de la beca, la noticia no pasó desapercibida en su entorno. Si bien estudió en Migues (donde viven poco más de 2000 habitantes según el Instituto Nacional de Estadística) su casa está en Los Arenales, una zona rural cercana a la que definió como “bastante tranquila, donde habrá menos de 150 personas y nos conocemos todos”. Por este motivo no faltaron las felicitaciones y los saludos alentadores.

    La alegría también fue compartida por los padres, quienes sintieron el reconocimiento como “tremenda oportunidad” para su desarrollo. “Lo ven como una seguridad. Porque siempre hay incertidumbre de si vamos a llegar cuando estamos estudiando, por lo que lo ven como un refuerzo”, explicó.

    Consultado sobre la opinión de los padres cuando anunció que estudiaría ingeniería, recordó que cuando llegó el momento de cursar estudios terciarios, su inscripción en Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República “estaba fundamentada” porque desde 2015 venía participando en distintos proyectos educativos. Lo complicado fue antes, cuando el padre quería que se inscribiera en la Escuela Agraria de la localidad cercana para continuar con la tradición familiar: la producción agrícola. Reconoció que le llevó “años” que se fuera haciendo a la idea de tener un hijo ingeniero en computación a futuro, pero valió la pena.

     

    La base está

    Franco LeprattiFranco también fue seleccionado por el Comité académico responsable de elegir entre todos los estudiantes que se candidatearon. Es de Colonia Valdense, Colonia, y al igual que Agustín ha participado en cantidad de iniciativas educativas. Entre otras actividades, mencionó el encuentro Modelo Internacional de Unesco, llevado a cabo en Buenos Aires, donde le tocó representar al Líbano planificando proyectos e ideas para desarrollar en ese país. Siguió con Sumá tu Voz de Unicef, espacio en el que trabajaron sobre los derechos de los niños y niñas. Asimismo, participó en olimpiadas y ferias de filosofía, física y matemáticas, entre otras actividades académicas.

    En su opinión su formación previa influyó, pero también sumaron las cartas de recomendación firmadas por docentes de distintas disciplinas. A sus 19 años consideró que tiene “muy claros” sus objetivos. Y valoró que si en algún momento no estuvo seguro de estudiar Ingeniería en Computación, luego de cursar el primer semestre, se fue “enamorando cada vez más”. “Fui creando proyectos en base a la carrera y tengo veinte mil ideas en la cabeza”, compartió.

    Se definió como una persona que “aspira a mucho”, aunque tiene en claro que para poder concretar sus metas primero tiene que terminar la carrera. Una vez finalizada le gustaría ir a estudiar a otros países, para conocer nuevos lugares y participar en distintos proyectos.

    Para Franco, la beca “es un golazo” que lo ayudará a “concretar muchísimos objetivos”. No solo por el aspecto económico, sino por la posibilidad de interactuar con trabajadores de las tres empresas que la financian.

    A ambos estudiantes la pandemia les frustró un poco el sueño de viajar a la capital a estudiar. Disfrutaron de la experiencia de vivir en Montevideo solamente medio mes, en marzo de 2020. Después se volvieron a sus pagos, aunque todavía suelen viajar para rendir exámenes y parciales. Más allá de que se quedaron con ganas de vivir en la capital, reconocen que la virtualidad es una ventaja para permanecer más cerca de las familias mientras avanzan en la carrera.

    Agustin de leon actividad Franco Lepratti trofeo matematicas

     

    Mirá lo que declararon las autoridades cuando entregaron las becas a Franco y a Agustín (28.05.21).

    Escuchá la entrevista que les realizaron en Comunidad Udelar de UniRadio (28.06.21).

     

    Aprender en la práctica

    Impulsa Industria convoca a empresas de alimentos y bebidas a participar del programa de Pasantías de estudiantes de la carrera de Ingeniería de Alimentos en industrias nacionales.

    El objetivo de la iniciativa es generar canales de acercamiento entre la academia y las empresas, a través de la inclusión de estudiantes de grado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (Fing-Udelar) a industrias nacionales.

    Cada empresa interesada en participar otorgará trabajo a un estudiante avanzado de la carrera por un período de tres a seis meses, y con una carga horaria de 20 a 30 horas semanales. Éste se dedicará a una actividad no rutinaria que le aporte a su formación profesional.

    La pasantía deberá ser remunerada por la empresa de acuerdo a la pauta de hora de un docente Grado 1 de la Udelar.

    La iniciativa forma parte de un convenio mantenido entre la Fundación Julio Ricaldoni y la Cámara de Industrias del Uruguay con el fin de articular e impulsar la ejecución de pasantías de estudiantes de grado de la carrera de Ingeniería de Alimentos.

    Las empresas interesadas deberán completar el formulario disponible en Impulsa Industria

    Tecnología nacional para cuidar la salud

    dispositivos biomédicos implantablesEn el mundo se colocan más de un millón de dispositivos médicos implantables activos al año, mientras que en Uruguay son unos 2000 los implantes que se introducen quirúrgicamente en el cuerpo, como lo es un marcapasos o un implante coclear. Pero esta no es la única forma de monitorear distintos aspectos sanitarios de un paciente. También se utilizan dispositivos electrónicos vestibles que se ponen en las prendas de la persona o se incorpora como un accesorio sobre su cuerpo.  

    En Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (FIng-Udelar) se investiga para sumar conocimiento y tecnología nacional con calidad de primer mundo. El Grupo de Microelectrónica (GME) del Instituto de Ingeniería Eléctrica (IIE) es ejemplo de ello. Con apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación diseñaron un chip para el procesamiento de señales y el manejo de energía para dispositivos biomédicos.

    Cuando se utiliza un dispositivo vestible que monitorear la presión arterial central de forma continua, por ejemplo, a un paciente hipertenso o a una embarazada con alteraciones en la presión, el diseño del chip es clave para que la medición sea confiable y se pueda hacer sin ninguna molestia para el usuario. Para ello es fundamental que el dispositivo sea pequeño, que tenga suficiente autonomía energética y que se pueda recargar de forma inalámbrica.

    La investigación del GME se centró en aumentar en forma segura la distancia entre el cargador y el dispositivo para que la persona pueda hacerlo cómodamente sentado o acostado en su cama. Fernando Silveira, docente grado 5 del IIE explicó que la investigación sigue las líneas de trabajo fundacionales del GME, creado en 1991. A su vez, se basó en el trabajo desarrollado previamente por cuatro profesionales en sus tesis de doctorado para así “continuar y aprovechar ideas de investigación desarrolladas en ellas”, puntualizó.

    A modo de resumen describió que las tesis trataron sobre: Técnicas para mejorar la eficiencia de circuitos integrados para el manejo de potencia (Pablo Castro, 2016); Transferencia inalámbrica de energía (Pablo Pérez Nicoli, 2018); Diseño de circuitos digitales de bajo consumo de energía (Francisco Veirano, 2019); y Estimación vestible de la presión arterial central (Germán Fierro, 2020).

    Consultado sobre el aporte de conocimiento de primer mundo que hace el Grupo, Silveira indicó que han logrado “conjugar la formación de recursos humanos a nivel de grado y posgrado, y la generación de conocimiento avalado internacionalmente al mejor nivel”. Asimismo, detalló que desde el GME se busca motivar la investigación en función de las necesidades de la industria local y el asesoramiento en diseño de dispositivos y sistemas electrónicos de muy bajo consumo de energía, internet de las cosas y confiabilidad de sistemas electrónicos.

    Silveira concluyó que el trabajo “ha sido ampliamente reconocido a nivel internacional”, lo que quedó evidenciado en artículos de revistas internacionales de primera línea y en presentaciones en congresos regionales e internacionales. También mencionó como ejemplo un libro que publicará este año la editorial Spinger a partir de la tesis de Pérez Nicoli sobre transferencia inalámbrica de energía, en co-autoría con Maysam Ghovanloo, “uno de los especialistas más reconocido a nivel internacional en la temática”, comentó el docente.

    Para conocer más sobre el proyecto del diseño de circuitos integrados de bajo consumo para uso médico, ver el video de difusión realizado con el apoyo de la Fundación Ricaldoni.

    Equipo investigador: Fernando Silveira, Pedro Arzuaga, Francisco Veirano, Pablo Pérez Nicoli, Germán Fierro, Gonzalo Cuñarro, Nicolás Gammarano, Pablo Castro Lisboa y Martín Sivolella

    Producción y guion del video: Fundación Julio Ricaldoni

    Realización y guion del video: Hoop 360

    Mapa acústico de 18 de Julio

    En la principal avenida de Montevideo prima el ruido del tránsito con valores de 73 a 77 decibeles con los autos en marcha. Cuando paran en el semáforo, el nivel de ruido baja un máximo de 20 decibeles.

    Estos son algunos de los resultados del estudio desarrollado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (Fing-Udelar) y la Intendencia de Montevideo (IM) para actualizar los registros de sonido en 18 de Julio, mediante un convenio gestionado por la Fundación Julio Ricaldoni.

    El planteo original de esta investigación fue afinado por técnicos del Departamento de Desarrollo Sostenible e Inteligente de la IM y de FIng  en el marco de un ámbito de intercambio de ideas y trabajos entre ambas instituciones. Además su pertinencia fue estudiada por la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC) de la Udelar.

    Insumos para tomar decisiones

    El ruido que genera el tránsito, el flujo de gente y los movimientos cotidianos sobre la principal avenida céntrica de Montevideo, fue medido durante el 2020. El resultado dio valores que estuvieron dentro de lo esperable a pesar de la reducción de la movilidad que, por momentos, generó la pandemia.

    El interés inicial del proyecto era medir cómo impactarían las obras que preveía realizar la intendencia de Montevideo en el anterior período de gobierno.  La reforma comprendía el ensanche de veredas, la construcción de una ciclovía y la prohibición de la circulación de autos. De esta manera, en 18 de Julio, convivirían peatones, ciclistas y únicamente el transporte público colectivo.

    Con el tiempo los planes de la comuna cambiaron, así como las autoridades, pero la necesidad de conocer el actual mapa acústico de 18 de Julio siguió vigente. “Hace muchos años que no se realiza un mapa de ruido completo de Montevideo y los datos por medición se necesitan porque contribuyen a tomar mejores medidas de gestión”, explicó Elizabeth González, docente del Instituto de Mecánica de los Fluidos e Ingeniería Ambiental (IMFIA) de Fing y responsable del proyecto.

    Trabajo de campo

    La medición se llevó a cabo de dos maneras, con registros de larga duración y registros manuales de una hora. Para los de larga duración se colocaron dos sonómetros, uno en la Explanada de la Intendencia y otro en 18 de Julio y Río Branco. Se intentó instalar un tercero en 18 de Julio y Gaboto pero no fue posible encontrar un lugar donde el aparato no quedara expuesto. Los puntos elegidos coincidieron con la ubicación de equipos de medición que actualmente tiene la IM sobre la avenida, y con cámaras para visualizar el tránsito.

    Para los registros manuales se le asignó un número a cada cuadra y a ambas aceras, Norte y Sur. Es así que se definieron 62 puntos para medir durante una hora y se sorteó el orden de registro para que fuera aleatorio.  

    La docente explicó que uno de los aspectos más relevantes del estudio fue que desde la IM pudieran cotejar los resultados obtenidos entre los sonómetros propiedad de la comuna y los del IMFIA. “Ellos miden en forma permanente en muchos lugares, pero la confiabilidad de los datos no estaba analizada. Lo que se vio es que siguen la evolución de los niveles de ruido, aunque con un desfasaje que no es fijo”, detalló.  

    La responsable del proyecto afirmó que, en general, la información registrada fue “esperable”. “No encontramos cosas raras, es bastante homogéneo a lo largo de 18 de Julio, no se encontró una zona oasis ni de gran ruidaje, lo que prima es el ruido del tránsito”,  resumió.

    Los valores esperables oscilaron entre 73 y 77 decibeles, niveles frecuentes en calles con flujo de tránsito importante. Lo que sí llamó la atención fueron los niveles de ruido de fondo registrado, es decir cuando paran los autos en el semáforo, donde el sonido disminuye considerablemente, hasta 20 decibeles.

    La ingeniera sintetizó la importancia que tiene considerar el sonido como parte del bienestar de las personas. Destacó que el oído es un “órgano que siempre está en alerta” y “no para nunca”, por lo que cada vez que el sonido siente una diferencia de niveles le avisa al cerebro que está pasando algo. “El oído nos trata de avisar toda esa información por si estuviéramos en riesgo, y al final puede que no nos deje dormir. Nos pone en riesgo de tanto que nos quiere proteger”, concluyó.

    Solucionar problemas reales

    El Kit de Herramientas para Talleres de Emprendedurismo está compuesto por un conjunto de materiales pensado para docentes y para facilitadores que dictan talleres de capacitación para emprendedores que se encuentran en las etapas iniciales de su proceso emprendedor.

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    Teléfono: 2712 46 91

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